Podemos evaluar la gravedad de un TCE y, posteriormente, hacer un seguimiento de su estado de conciencia, por medio de la Escala Comprensiva del Nivel de Conciencia con esto mediremos el estado confusional posterior, y las características de la amnesia de REBECCA estos criterios se utilizan simultáneamente para juzgar si se trata de un traumatismo leve, moderado o severo, y para hacer una primera predicción acerca de la posible evolución del esta, teniendo en cuenta los aspecto que podríamos denominar como cambios de personalidad. La depresión es una secuela bastante importante que en ocasiones se pasa por alto en casos de TCE y al parecer es lo que estaría sufirendo REBECCA por otra parte, se incluyen los que podríamos llamar componentes de tipo neurótico, como irritabilidad, ansiedad y fatiga, este conjunto, este cuadro podría denominarse neurosis post-traumática

Es además importante la utilización de técnicas de laboratorio, neuro-radiologicas (preferentemente la escanografía cerebral o la resonancia magnética) y neurofisiológicas, a fin de determinar la etiología del deterioro mental. Realizando pruebas como el -DSM-IV y tener un diagnóstico de demencia únicamente si presenta, con un buen estado de alerta, pérdida de sus funciones intelectuales (incluyendo la memoria) y/o cambios de personalidad lo suficientemente severos como para que le impidan desempeñarse adecuadamente en su vida social y laboral. Se considera que los criterios diagnósticos que se presentan en el DSM-IV son criterios suficientemente confiables en este tipo de diagnósticos
Pero principalmente realizaremos los siguientes test para buscar el TRASTORNO POR DUELO COMPLEJO PERSISTENTE
Adicionalmente aplicaríamos la Escala Comprensiva del Nivel de Conciencia que podría servirnos para medir funciones motoras, fuerza, lateralidad, en conjunto con:
El Test de Orientación y Amnesia de Galveston ya que contiene preguntas relacionadas con orientación temporal, persona y espacio así como preguntas relacionadas con la memoria retrograda (información de eventos antes del trauma y anterógrada (recuerdo de eventos después del trauma) y se correlaciona con el puntaje de la escala comprensiva del nivel de conciencia.

Cordero A. (1997) plantea un entorno social a las necesidades que se deben considerar para la reintegración a esta y es abordada desde un enfoque biopsicosocial, ayudando a REBECCA a suplir sus necesidades de afiliación a través de constructos cognitivo-afectivos, ya que estos se asociación con el bienestar subjetivo, “sin embargo la consecución de esos valores está condicionada por la propia inteligencia intra - interpersonal y emocional. Como un medio practico de operacionalizarlas. Dada la creación de una realidad alternativa en nuestro caso la Terapia Racional Emotiva de Ellis, ayudaría en la intervención ya que los constructos cognitivo-afectivos, nos sirven de referencia para re-diseñar lo socio afectivos.
Debemos evaluar las alteraciones que puede presentar la paciente determinando si hay lesiones cerebrales con diagnósticos médicos en primer lugar descartando lesiones del sistema nervioso en el cerebro por medio de exámenes de apoyo diagnostico como TAC cerebral y Resonancias Magnéticas que nos validen el estado neuronal de la paciente, ya que medicamente se puede realizar tratamientos tendientes a mejorar el estado físico de la paciente. Una vez evaluada se realiza una terapia para su sistema emocional con el fin de ayudarla a volver a su realidad mediante una terapia para la depresión como la terapia electrovomvulsiva que ayuda en los trastornos mentales y síntomas psicóticos, a la reflexión de su mundo real.
OTRAS ALTERNATIVAS DE SOLUCION CASO DE REBECCA HASBROUCKS
Tratamiento de la depresión
Una vez diagnosticada la depresión, el paciente debe iniciar el tratamiento, siendo en casi todos los casos una acción combinada de terapia farmacológica con apoyo psicológico.
Es muy importante que antes de que el paciente inicie cualquier terapia, sea informado por su médico de la duración del tratamiento de la depresión, los beneficios que se van a intentar alcanzar, y los efectos secundarios que se pueden desarrollar a lo largo del tratamiento.
Tratamiento psicoterápico de la depresión
Las terapias psicológicas más empleadas en el tratamiento de la depresión por su carácter específico son la terapia cognitivo-conductual (TCC) y la psicoterapia interpersonal (TIP).
La terapia cognitivo-conductual se ha mostrado tan efectiva como la psicoterapia interpersonal (más lenta en lograr los objetivos que la TCC y la farmacoterapia) y la terapia farmacológica, lo que la ha convertido en la terapia psicoterapéutica de elección en el abordaje de la depresión moderada, grave o resistente.
La duración de la terapia variará en función del tipo de depresión diagnosticada, la situación personal del paciente y la evolución de este. En pacientes con depresión grave o crónica, si la terapia psicoterápica se asocia a tratamiento farmacológico la efectividad siempre será superior a cualquiera de estas terapias por separado.
La terapia cognitivo-conductual, asociada al tratamiento de mantenimiento, contribuye a incrementar la efectividad del mismo para evitar la aparición de recidivas. Esto es especialmente beneficioso para aquellos pacientes con antecedentes de recaídas, o que presentan síntomas residuales, ya que son los que tienen un mayor riesgo de sufrir de nuevo episodios depresivos.
Tratamiento farmacológico de la depresión
De forma general, el tratamiento farmacológico de la depresión se suele limitar a los cuadros depresivos moderados o graves. En los pacientes diagnosticados de depresión leve no se suele recurrir a terapia farmacológica, debido a su estrecho perfil beneficio-riesgo. Únicamente se recomienda en caso de fracaso de otras terapias, problemas médicos o psicológicos asociados, o historial previo de depresión moderada o grave.
En los pacientes con depresión moderada o grave, la terapia farmacológica se considera un tratamiento de primera línea, aunque existe un 38% de pacientes que al cabo de 6-12 semanas no presentan respuesta al tratamiento instaurado, y en un 54% de los pacientes no existe remisión de los síntomas. En el siguiente apartado detallaremos los principales grupos de fármacos antidepresivos con más detalles, así como sus efectos y las claves para aplicarlos.
Otros tratamientos para la depresión
Autoayuda guiada: su objetivo es que los pacientes adquieran capacidades de autocontrol y manejo de la sintomatología de este trastorno. Se empelan tanto soportes bibliográficos, como materiales digitales. Aunque se ha demostrado buena efectividad en pacientes con depresión leve-moderada, no se conocen los efectos a largo plazo.
Ejercicio físico: está demostrada la capacidad del ejercicio físico para mejorar el bienestar personal, tanto físico como psíquico. En los pacientes con depresión leve-moderada, un programa de ejercicio de intensidad moderada, de 40-45 minutos, 2-3 veces a la semana, durante un periodo de 10 a 12 semanas, podría repercutir en una clara mejoría de la sintomatología depresiva.